Además de la desarticulación de «comandos» tan sanguinarios como el «Vizcaya», el «Andalucía», operaciones ligadas a la acción policial, el acoso judicial al entramado etarra ha axfisiado sensiblemente al entramado etarra. En apenas un año, diversas resoluciones judiciales, firmes o en instrucción, como el encarcelamiento de la anterior Mesa Nacional de HB por colaboración con banda armada, o la cláusula de «Egin» han supuesto golpes definitivos al complejo ETA. Además de perder su «norte político» con el encarcelamiento de los ventidós miembros de HB que guiaban hace un año la nave proetarra, el golpe esencial fue el atajar una fuente de financiación tan próspera como la que se dasarrollaba, según el auto judicial, a través de la empresa Orain, editora del diario «Egin». De paso, el cierre del periódico «abertzale» dejó a etarras y proetarras sin su principal elemento de propaganda. De un día para otro, el mundo de ETA se quedó sin un medio de comunicación que era mucho más que un referente ideológico, según sospecha el instructor del sumario, pues era «utilizado como instrumento propio de la organización terrorista».
Pese a estrambóticas anécdotas como la comprensión y aliento que los etarras tienen en Bélgica, el acoso exterior a la banda ha dificultado notablemente las andanzas de los pistoleros en antiguos «santuarios» instalados en el extranjero. La política llevada a cabo por el actual gobierno, que no ha parado de firmar acuerdos de extradición con otros paises, ha alcanzado sustanciosos frutos como las repatriaciones de pistoleros desde Iberoamérica y Europa. En cifras, desde 1996 se han producido una treintena de extradiciones de terroristas procedetes de la República Dominicana, México, Francia o, incluso, Alemania. Por otra parte, altas instituciones europeas, como la UE o el Parlamento de Estrasburgo, han emitido contundentes condenas oficiales ante los últimos atentados etarras.
Quizás sea este apartado el que más grietas presente. La falta de una acción común de los partidos ha dado algo de aire al entramado etarra. El clamor contra ETA surgido desde las calles de Ermua tras el asesinato de Blanco, que multiplicó su efecto a toda España, supuso un antes y un después en la «lucha social» contra el terrorismo.
Pese a ello, y con más fuerza según se aproximaban las elecciones en el País Vasco, la Mesa de Ajuria Enea, que surgió como marco desde el que se debía pilotar la pacificación, ha sido frente pertinaz de disputas entre nacionalistas y no nacionalistas. No obstante, la reunión de los demócratas llegó a establecer una clara línea divisoria entre los partidarios de la violencia (no representados en Ajuria Enea) y los demócratas. El momento más crítico de este vector fue el alineamiento de los nacionalistas con los batasunos en el documento independentista de Estella.
Paralelamente, surgieron otros foros como la Mesa de Madrid, cuyo epicentro es el Congreso de los Diputados y su finalidad aunar voluntades contra el terror y promover iniciativas legales encaminadas a cercar a los violentos.
La Mesa de Ajuria Enea, fomentada por las fuerzas políticas democráticas, fue concebida desde el comienzo como el instrumento adecuado para lograr el cese de la violencia y la consecuente pacificación del País Vasco.
Las fisuras al pacto han venido de la mano del PNV, cada vez que se ha aproximado a las tésis de HB.
El Pacto de Madrid, suscrito por los partidos del Congreso, respondió a la necesidad e reforzar la unidad frente al terrorismo con el fomento de varias reformas legales para cercar a ETA.
El asesinato de Miguel Ángel Blanco desencadenó un movimiento de protesta pacífica contra la violencia etarra, que impregnó en los partidos políticos.
El Pacto de Estella, suscrito por las fuerzas políticas nacionalistas, con el PNV a la cabeza, persigue unas vías de negociación con ETA dirigidas por HB y el margen tanto de los Pactos de Ajuria Enea y de Madrid como del propio Espíritu de Ermua.
La tregua de ETA evidencia que la banda sólo decidirá un “alto el fuego” definitivo si las negociaciones son dirigidas directamente por HB y PNV.
El copyright de los textos de prensa pertenece a sus autores respectivos. Fecha de la trascripción, 4 de julio de 2006.